Actitud positiva es esperar lo mejor mientras te preparas para lo peor.

Una actitud positiva es esperar siempre lo mejor mientras nos preparamos para lo peor.

Hace unos días, oyendo un programa de radio, escuché la frase "Actitud positiva es esperar lo mejor mientras te preparas para lo peor". Y tal afirmación me pareció muy cierta y verdadera.

Estamos viviendo momentos especialmente duros y complicados. Al margen del drama que supone la pérdida de vidas humanas, y sin restarle en absoluto la enorme importancia que tiene este hecho, creo que todos podemos ser capaces de encontrar algo positivo a la situación que estamos viviendo.


La mente en el cielo y los pies en el suelo... con actitud positiva.

Quien me conoce sabe que soy una persona optimista y positiva, pero también soy muy consciente de todo lo que pasa en mi entorno y en el mundo.

Puedo tener la mente en el cielo, pero los pies en el suelo.

Esta forma que tengo de estar en el mundo me lleva siempre a poner foco en lo positivo, en la esperanza, en la fe en que todo irá a mejor. Y sé que la resiliencia es una clave importante para vivir feliz.

Pero tampoco soy perfecta ni infalible; también tengo mis momentos de flaqueza en los que surge mi lado oscuro y caigo en la queja y el victimismo.

Es parte de mi naturaleza humana, pero intento cada día ser más consciente de ello para hacer que esos momentos duren lo menos posible. Así vuelvo rápidamente a mi esencia, y no me permito perder tiempo y energía en lamentarme o criticar circunstancias que no puedo cambiar.


Y como dice una conocida frase...

"Sé el cambio que quieres ver en el mundo" porque, más allá de ser una frase inspiradora, es una verdad fundamental.

Como al pasado no se puede volver y donde únicamente podemos actuar es en el presente para poder crear un futuro esperanzador, lo mejor que podemos hacer es centrarnos en lo que cada uno de nosotros pueda aportar a la situación en la que nos encontramos.

Y eso se puede hacer desde una actitud positiva de esperar lo mejor mientras te preparas para lo peor.


Aquello en lo que te enfocas se expande.

Ante la adversidad, pensar y hablar de forma negativa no nos ayuda de ninguna manera. Es mucho más poderoso centrarnos en eso que podemos hacer, en cómo podemos reinventarnos o en las opciones que tenemos y cómo podemos maximizarlas.

Dice mi mentor de desarrollo personal que "todo en la vida es cuestión de enfoque" y es una gran verdad. Ser consciente de en qué te estás enfocando marca un gran diferencia a la hora de resolver una situación complicada.

Y aquello en lo que te enfocas se expande, tanto si es algo bueno en tu vida, como si es algo que no quieres. Pensar o hablar de ello constantemente lo hace más grande y como sé que esto suena muy mistico, también hay una explicación científica para ello.


Nuestro maravilloso SAR.

El SAR es una zona de nuestro cerebro que se encarga de filtrar la información que este recibe. Básicamente lo hace teniendo como referencia aquellos pensamientos que más se repiten en nuestra mente. Recuerdo empezar a ver continuamente carritos de bebé cuando quería quedarme embarazada; o ver el modelo de mi coche por todas partes justo cuando decidí comprarlo; o cuando pensé en adoptar a mi border collie y no paraba de ver perros iguales por la calle. ¿Te ha pasado algo así alguna vez? Seguro que sí. Pues es tu SAR mostrándote aquello que tu mente busca a través de los pensamientos.

Y de la misma forma, si tus pensamientos están enfocados en algo negativo, eso acabará llegando a ti, igual que tu nuevo coche, tu nueva mascota o cualquier cosa que mantengas en tu mente y que vaya unida una emoción intensa, ya sea de bienestar o de malestar.


Y todo está conectado.

Más allá de entender el propio bien que nos hacemos a nosotros mismos con una mejor actitud ante la adversidad, es necesario entender que hay una conexión que nos une a los demás y a todo nuestro entorno.

Hay investigaciones y experimentos científicos que explican que todo está conectado energéticamente. Esto nos lleva a comprender que lo que le pasa al otro me pasa a mí y lo que le hago al otro me lo hago a mi mismo.

Aunque todos estamos deseando volver a la normalidad, yo espero que no sea exactamente a esa "normalidad" en la que vivíamos hasta ahora. Espero que empecemos a ser más conscientes, más empáticos, más humildes y bondadosos; a cuidar más del planeta, de la naturaleza, de la vida que nos rodea y de la que somos parte. Tengo la esperanza de que cuando salgamos de todo esto, tengamos otra forma de ser y de estar en el mundo.

Tenemos una gran oportunidad para empezar a hacer las cosas de manera más inteligente y por el bien de todos.


Gracias infinitas por estar ahí.

Foto en 
Foter.com



 


 

Comentarios

  1. Creo que alguna vez me pasó alguna de estas "causalidades" que mencionas gracias al SAR. La verdad es que resulta muy curioso. Porque parece que la vida te "escucha" y, efectivamente, te envía lo que deseas 😌 quizá deba aprovecharlo yo también 🤔 la situación cambiará, desde luego. Yo he cambiado y seguiré cambiando. Como tú y yo sabemos, "aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia". GRANDE ANINA!

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    1. Gracias por tu comentario, Adri. De lo que tú has cambiado yo misma puedo dar fe y ha sido porque te lo has propuesto y te has enfocado en mejorar y crecer. Deja a tu SAR seguir ayudándote. Estás en camino a algo grande. Un abrazo, hermanín 🤗

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