Reflexiones personales
Aquí tienes una serie de reflexiones que he ido publicando en redes sociales desde hace algunos años.
Son totalmente personales y con ello no pretendo imponer mi opinión ni llevar razón. La idea, más bien, es hacernos reflexionar sobre nuestras actitudes y comportamientos frente a situaciones de la vida para, tal vez, ser más empáticos, vivir más en paz e impulsar nuestro desarrollo personal.
Van por orden cronológico de la más reciente a la más antigua.
Espero sinceramente que te aporten valor.
Gracias infinitas por leerme.
Gratitud. 18 de Septiembre de 2022
Cualquier pequeña situación da para una nueva reflexión (o como hacer un favor a una vecina me hizo pensar 🤔)
Tengo por costumbre dar las gracias siempre, por todo.
Hasta por la oportunidad de hacer algo por alguien.
Porque la vida me pone en la posición de poder ayudar en vez de ser quien necesita la ayuda.
Y eso es de agradecer y mucho.
Acostumbro a dar las gracias siempre a las persona que ayudo y sé que a veces esto les sorprende.
Les agradezco su agradecimiento (ya sabes, nunca digas "de nada" cuando te den las gracias) pero también les agradezco permitirme ayudarles.
La vida me está dando la oportunidad de contribuir a mejorar, aunque sea puntual y mínimamente, la vida de otra persona, y esa pequeña acción me pone en camino a mejorar mi vida también.
Porque en la vida todo lo que das, tarde o temprano, vuelve. Es ley.
Y cuanto más agradeces, más cosas para agradecer llegan a ti.
Hace tiempo, en un curso de neurociencia, descubrí que la gratitud es la emoción que más beneficia al ser humano.
Tiene innumerables efectos positivos ya que actúa a nivel cerebral como un potente estimulante de ciertas sustancias saludables para todo el organismo.
Y agradecer como hábito es de las mejores cosas que he podido implantar en mi día a día.
Y es gratis.
Así que una pequeña recomendación: se agradecida/o. Por todo. Con todos.
Y comprueba por ti misma/o como mejora tu vida.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Estar en paz es una decisión personal. 23 de Abril de 2022
Toca reflexión 😌
A veces la vida te pone a prueba para que demuestres lo que has aprendido y cómo sabes aplicarlo.
Durante estos dos últimos años me he cuidado mucho de no opinar públicamente sobre los acontecimientos que nos han asolado todo este tiempo.
Fuera de mi círculo más cercano no hablo con nadie de este tema y simplemente me limito a ignorarlo todo cuanto puedo porque, conscientemente, solo pongo mi atención en aquello que quiero en mi vida y que me aporta valor.
El resto simplemente lo elimino de mi mente en cuanto aparece.
Aunque nunca he sido una persona dada a entrar en conflictos con los demás, siempre que me he visto en situaciones así me he sentido profundamente mal aunque ni siquiera haya llegado a responder a la otra persona.
Porque en esas ocasiones me he envenenado con mis emociones igual que si me hubiese tomado un chupito de cianuro, que diría mi querido Borja.
Pero ayer pude comprobar como todo el trabajo que vengo haciendo en mi crecimiento interior durante estos últimos años me ha colocado en otro nivel de percepción de las situaciones y me ha beneficiado enormemente.
Ayer entré en un establecimiento del que soy cliente recurrente desde hace más de cuatro años y por respeto a la dueña le pregunté si tenía que llevar mascarilla, pues no estaba totalmente segura.
Su respuesta, lejos de aclarar mi duda, se limitó a su opinión personal.
Volví a preguntarle, con calma y educadamente si estaba obligada a llevarla y ella insistió en que "deberíamos hacerlo todos porque..." y siguió con su discurso sobre contagios, muertos y demás.
Yo escuchaba pacientemente, sin decir nada, mientras ella seguía justificando su opinión.
Por tercera vez, y en total calma, le volví a preguntar y ella terminó respondiendo que su marido estaba con "el virus" (ahora entendía un poco más su reacción) y que ella estaba ahí, atendiéndome, y creo que pretendía hacerme ver, desde su punto de vista, el enorme peligro al que yo me estaba exponiendo por no protegerme debidamente.
Acabó diciendo que "si seguimos haciendo el gilipollas (palabras textuales) esto no se va a acabar nunca".
Acto seguido y con total tranquilidad, cojo el producto que estaba comprando, me lo guardo en el bolsillo, pago, le doy las gracias y me despido amablemente, con toda naturalidad y sin un ápice de perturbación.
Y es que esta situación me hizo poner a prueba mi empatía y mi tolerancia, esté o no de acuerdo con su opinión, sin perder ni por un segundo mi paz interior.
Quiero pensar que, al igual que yo respeto su miedo y su ignorancia, ella respeta mi confianza plena y absoluta en la vida. Y también mi ignorancia, por supuesto, porque todos somos muy ignorantes, solo que no todos ignoramos las mismas cosas.
Y aquí lo relevante no es quien de las dos tiene razón, ya que realmente las dos la tenemos desde nuestra perspectiva, nuestra experiencia personal y nuestro conocimiento, lo importante es el beneficio que yo decido obtener de esta situación y como lo aprovecho para mi crecimiento personal.
A fin de cuentas, cada uno crea su propia realidad. Esto es principio universal.
Por supuesto, el mes que viene, vuelvo a por mi compra habitual pero esta vez ya no le preguntaré si debo llevar mascarilla en su establecimiento porque, si la ley no ha cambiado, volveré a entrar luciendo mi mejor sonrisa.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Año Nuevo. 31 de Diciembre de 2021
Desde que escuché la frase "la realidad es neutra" no he parado de comprobar, por propia experiencia, que es totalmente cierto.
También lo es que los acontecimientos que nos suceden en la vida muchas veces escapan a nuestro control y que cada uno decidimos cómo nos dejamos afectar por ellos.
La frase "no vemos las cosas como son, si no como somos" lo explica a la perfección.
De los múltiples poderes que el ser humano posee, crear nuestra propia realidad es, en mi opinión, el más importante y esto empieza por tomar decisiones lo más conscientemente posible.
Así que, desde hace algunos años, decidí vivir la vida desde otra perspectiva, mirarla con otros ojos.
Cero dramas. No los hay si yo decido no ver lo que me sucede como tal.
Cero rencor. No lo hay si yo decido no juzgar y no esperar nada de nadie.
Cero sufrimiento. No lo hay si yo decido aceptar lo que sucede y utilizarlo como un trampolín para impulsar mi crecimiento y avanzar.
Y decidir vivir de esta manera no siempre es fácil pero sí es posible.
Como todo, requiere trabajo y práctica.
Termina un año de retos y decisiones, de cambios y de incertidumbre.
Y el que empieza nos trae más de lo mismo. Siempre es así.
La vida es eso, incertidumbre ante los inevitables cambios, y cómo decidimos experienciarla es cosa nuestra.
Por eso este año nuevo yo decido verlo y vivirlo con mucha esperanza, mucha fe y mucho amor.
Desde ahí todo es posible.
Inténtalo, no pierdes nada.
Feliz Año Nuevo✨💖
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
La vida es sencilla. Los complicados somos nosotros. 18 de Octubre de 2021
Ya tocaba, que hacía mucho tiempo 😌
A veces la vida te da un toque de atención para que te pares un momento a reflexionar.
Hace que detengas tu incansable rutina diaria, con un millón de cosas por hacer y que, aunque sabes que es complicado hacerlas todas, te empeñas en que puedes con ello y con más.
"Es que con mis superpoderes puedo con todo" 💪 Sí, claro.
Seguramente ya viene desde tiempo atrás avisándote.
Primero te susurra pero tú estás tan atareada/o que ni lo notas y es tan sutil que pasa desapercibido.
Luego te habla pero en tu afán de cumplir con todas tus "responsabilidades", cuando la mayoría ni siquiera son tuyas pero tú te las has autoimpuesto, la oyes pero te limitas a ignorarla.
Y termina por gritarte, en forma de malestar, dolencia o enfermedad y entonces es cuando dices "Bien, ya te he oído. Es hora de descansar".
Y no es tanto el descanso físico, del cuerpo, como el descanso mental y emocional lo que te permite escucharte.
Sí, a ti, a tu "yo verdadero", no a tu "yo egoico", el que te dice que no puedes dejar de hacer aquello, porque vas a defraudar a..., que te impone seguir, porque si no, no llegas a tiempo a..., que te recuerda que si te paras, no llegas a la perfección o a ser mejor en...
Sinceramente, y como siempre digo esta es solo mi opinión personal, vivir no se trata de cumplir expectativas; ni las de los demás, ni las de una/o misma/o.
Se trata de hacer lo que realmente sientes que quieres hacer y eso lo sabes cuando te paras a escucharte. Porque escucharte no es oír una voz en tu cabeza que te da instrucciones, es notar las sensaciones que te produce aquello que crees que debes hacer.
Y no digo que no haya que cumplir con ciertas tareas que no siempre apetece hacer, es más bien decidir desde "dónde", desde qué energía las voy a hacer para no sentir que no llego, que defraudo a alguien o que no será suficientemente bueno el resultado y así evitar que la vida me vuelva a gritar porque vuelvo a estar donde, en esencia, no es mi estado ni mi lugar.
Retomo mis responsabilidades desde el amor y no desde el miedo, como venía haciendo desde hace varios meses, y dejo de pensar en cumplir expectativas propias y ajenas.
La vida es sencilla. Los complicados somos nosotros.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
No se necesita mucho para ser feliz. 27 de Julio de 2021
Reflexionando, una vez más, que ya hace tiempo de la última 😅
Antes no me gustaban los lunes.
Era el día de la semana en que todo volvía a la normalidad y mi "normalidad" no me gustaba.
Ahora me encantan los lunes.
No es que haya habido grandes cambios visibles, pero yo soy otra y he aprendido a ser feliz con lo que soy, con lo que hago, con lo que tengo y con lo que hay en mi vida.
Y digo "aprendido", sí, porque se aprende si se quiere.
Se aprende a valorar lo que se tiene por poco que sea.
Se aprende a agradecer por cada cosa que ocurre, sea como sea, porque de todo se puede sacar algo positivo. La vida es un constante aprendizaje.
Se aprende a disfrutar de todo por pequeño que sea.
Se aprende a querer sin apegos, sabiendo que todo lo que hoy está mañana puede faltar y por eso hay que disfrutarlo, nada más.
Se aprende a aceptar, que no es resignarse ni conformarse, y esto nos permite mantener nuestra paz interior sin renunciar a intentar mejorar esa situación que hemos aceptado.
Se aprende a comprender al otro aunque nuestro punto de vista y opinión sean diferentes. Eso nos lleva al respeto, algo imprescindible para la vida.
Se aprende a equivocarse y no atormentarse por ello continuamente. Errar es humano.
Se aprender a perdonar, a otros y a uno mismo, y a tener la humildad de pedir perdón cuando así sea necesario.
A todo se puede aprender pero más importante todavía es desaprender, hacer hueco en nuestra mente para nuevos pensamientos que nos proporcionen mejores emociones, pudiendo así actuar de mejor forma y lograr unos resultados más positivos.
No se necesita mucho para ser feliz.
En realidad no se necesita nada porque la felicidad está dentro de uno mismo, no viene de nada externo ni material, pero hay momentos, lugares o cosas que nos hacen sentir con más fuerza esa felicidad que llevamos dentro, como una mañana soleada de un lunes, un café, un buen libro y un sencillo y humilde lugar donde me siento en paz.
Feliz lunes a todos 😁
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
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Vivir sin juzgar. 16 de Abril de 2020
Pequeña reflexión que me acaba de venir a la cabeza 😁
En mi "Plan de 40 días para vivir con abundancia" hoy me ha tocado la lección de "Vivir sin juzgar".
Y el ejercicio de hoy es que esté, durante 24 horas, sin emitir ningún juicio.
Parece fácil pero lo cierto es que no lo es.
Tenemos tan arraigados el prejuicio, la queja, la crítica y el enjuiciamiento, que brotan de nosotros de manera inconsciente.
Y en estos días, con la dura situación que nos toca vivir, a veces uno se siente como si fuera el "Director General del Universo", con la capacidad de tomar mejores decisiones que nadie. Y no, esto no es un juicio, más bien es una confesión porque yo me he visto ahí y no he sacado ningún beneficio de juzgar las decisiones que otros están tomando ni las acciones que llevan a cabo. Pero esta es mi visión personal, por supuesto, solo eso.
(Y también porque enjuiciar me lleva a volver a empezar mi ejercicio de 24 horas... y no quiero!!! 😅)
Prefiero aceptar lo que es y como es para que desde ahí, y sin caer en la resignación, pueda decidir y actuar en lo único en lo que yo tengo poder: en mi actitud frente a lo que pasa y en mis pensamientos, y que ello me lleve a tomar las mejores decisiones para mí y para mi entorno.
¿Te animas a intentarlo?
¿Podrías estar 24 horas sin juzgar?
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
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Las adversidades llegan para transformarnos. 19 de Marzo de 2020
Toca reflexionar 😌
Estamos viviendo un tiempo de máxima incertidumbre y preocupación.
Es innegable que la humanidad se enfrenta a uno de los más grandes desafíos de la historia y, ante ello, todos nos sentimos superados por los sentimientos y las emociones que nos genera.
A la grave situación sanitaria se añade la dificultad de tener que estar un tiempo indeterminado sin poder vivir nuestro día a día con normalidad y, en muchos casos, en soledad.
Pero las adversidades llegan a nuestra vida para algo más grande que causarnos sufrimiento: llegan para transformarnos. Y si algo caracteriza al ser humano es su capacidad de resiliencia, de poder enfrentar situaciones extremas, superarlas y reinventarse.
En una situación como esta podemos enfocarnos en todo lo negativo, y agotarnos emocional y físicamente, o decidir poner nuestra energía en lo que podemos hacer aprovechando el tiempo para crecer y mejorar.
Varios de mis mentores dicen «ante un problema, no te preocupes; ocupate» y puedo dar fe de que los resultados de seguir ese consejo son realmente beneficiosos.
Yo, y esto es solo mi actitud personal, busco ocupar mi mente con pensamientos positivos, sin caer en la fantasía, que soy consciente de que esto no es una película de Disney y la situación es muy complicada.
Para ello lo primero que hago es una dieta hipoinformativa, reduciendo al máximo la información negativa que me llega a través de los medios de comunicación.
También reduzco el tiempo en las redes sociales y elijo qué ver en ellas, evitando publicaciones alarmistas y de crítica.
Me centro en la información estrictamente necesaria para el bien común, como las medidas de seguridad a seguir por todos, y no entro en debates.
Con enfocarme en hacerlo yo lo mejor posible tengo más que suficiente.
También dedico una gran parte de mi tiempo a formarme, a aprender. Gracias a internet y las redes sociales (bien utilizadas) tenemos a nuestro alcance información y formación de todo tipo. Y sí, digo a nuestro alcance, al de todos, porque hay infinidad de contenido gratuito o a muy bajo coste al que poder acceder, desde libros hasta cursos, pasando por vídeos, tutoriales, podcasts...
Y da igual la edad que se tenga; nunca es tarde.
En definitiva, y recordad que mis reflexiones son totalmente personales, ante una situación tan excepcional como esta, podemos desperdiciar nuestro tiempo enfadándonos y quejándonos, actitudes que nos llevan a sufrir más y a empeorar la situación, o aprovecharlo para crecer, mejorar y reinventarse, sobre todo teniendo en cuenta que esto último es algo que, de forma inevitable, la mayoría tendremos que empezar a hacer en un futuro no muy lejano.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
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Todos somos iguales con nuestras infinitas diferencias. 18 de Febrero de 2020
Pequeña reflexión 😌
Que no me gusten las mismas cosas que a ti no me hace peor que tú.
Que dediques tiempo a eso con lo que disfrutas y yo no lo haga igual, no me hace peor que tú.
Ni siquiera que hagas algo mejor que yo me hace peor que tú. Solo mi resultado puede ser inferior, no yo.
Yo disfruto hablando, leyendo, escribiendo... y a ti puede gustarte hacer cosas totalmente distintas. Pero eso no me hace mejor que tú, solo hace que yo me mejore a mi misma para poder aportar algo bueno a los demás, incluso a ti.
Como ser que habita este planeta no soy ni mejor ni peor que nadie.
La diversidad en todo lo que somos y hacemos nos hace únicos a cada uno de nosotros.
En realidad todos somos iguales con nuestras infinitas diferencias.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Eternamente en mi corazón 💖 2 de Febrero de 2020
Hoy mi reflexión es muy especial y nace desde lo más profundo de mi corazón.
Ella era Oreja (de Van Gogh) nombre que le asignaron de nacimiento cuando perdió parte de una oreja unos días después de venir al mundo.
Ese defecto la hacía única y especial. Y yo me enamoré de ella, hace casi ocho años, cuando la vi por primera vez.
Era perfecta... con su pequeña y maravillosa imperfección.
De camino a casa, el día que se vino con nosotros con tres meses de edad, la renombramos como Nora, igual que el río, y tan dulce nombre le encajó a la perfección.
Siete perros y siete gatos han sido mis niños peludos desde que decidí, siendo adulta, hacerme responsable de sus vidas, y todos y cada uno de ellos despertaron en mi un profundo amor.
Pero ninguno como ella.
Decir que era dulce y amorosa es poco.
Jamás tuvo un mal gesto hacia ningún humano o animal, todo lo contrario, era acercarte a ella y te lamía la mano sin parar o se sentaba muy cerca de ti para darte la «patona», se lo pidieras o no. Era paciente y respetuosa, siempre esperando una caricia o unas palabras de cariño.
Su gran corazón era directamente proporcional al gigantesco tamaño de su raza San Bernardo.
Ayer tuve que decidir dejarla ir y despedirme de ella. Decisión muy dura y dolorosa pero necesaria para aliviar su sufrimiento.
Y se fue como llegó, sin hacer ruido, sin llamar la atención más de lo necesario, acompañada y arropada por algunas de las personas que más la hemos amado y a quien ella prodigaba amor incondicional, recibiendo caricias hasta que su corazón dejó de latir, en su lugar favorito donde más le gustaba acostarse y en paz.
Dicen que "hasta que no hayas amado a un animal, una parte de tu alma permanecerá dormida" y yo creo que es totalmente cierto, porque jamás he sentido un amor más puro y sincero que el que ellos me han dado.
Y eso tocó mi alma, sin ninguna duda.
Me siento inmensamente afortunada y agradecida por haber compartido estos años con ella.
Estará eternamente en mi corazón 💖
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El mundo mejora cuando tú mejoras. 7 de Enero de 2020
Toca reflexionar 😏
Cuenta una historia que había un hombre que estaba trabajando en su despacho cuando su hijo, un niño pequeño, entró pidiéndole que jugara con él.
El hombre, muy ocupado en esos momentos, le respondió que no podía.
Ante la insistencia del niño, el hombre decidió darle algo con lo que entretenerse. Tomó una revista y arrancó una hoja donde se podía ver una imagen del mundo. La rompió en varios pedazos, como si de un puzzle se tratara, y le dijo: "Toma, a ver si puedes arreglar el mundo."
Como el niño nunca había visto una imagen del mundo, el hombre supuso que tardaría bastante tiempo en poder armar el puzzle.
Al cabo de unos minutos el niño volvió a entrar en el despacho con la fotografía completa.
El hombre, totalmente sorprendido, le preguntó a su hijo: "¿Cómo es posible que lo hayas hecho tan rápido, si tú nunca has visto una imagen del mundo?"
Y el niño respondió: "Papá, cuando tú arrancaste la hoja de la revista vi que por el otro lado había una imagen de un hombre. Yo no se cómo es el mundo pero sí sé como es un hombre. Así que arreglé al hombre y el mundo se arregló solo".
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Mi guía. 27 de Noviembre de 2019
Otra reflexión 👉personal👈😊
Durante mucho tiempo le hice caso.
Le escuchaba cuando me decía «es culpa de otros», «tú tienes la razón», «no es tu responsabilidad»; ó «se reirán de ti, no lo intentes», «no puedes», «no serás capaz», «quédate así, tal como estás», «así te evitas problemas y sufrimientos», «con lo bien que estás así», «esto es lo mejor para ti»...
Y yo me lo creía.
Cuando ella empezó a "hablarme" me asusté un poco porque él me decía que no le hiciera caso, que pagaría un alto precio, que perdería todo lo que tenía, todo lo que había conseguido.
Pero empecé a sentir emociones que no conocía. Empecé a sentir entusiasmo, confianza, capacidad de logro... y gratitud.
Una inmensa y abundante gratitud hacia todo cuanto me rodea y forma parte de mi existencia.
Y decidí seguir escuchándola.
La "escucho" maravillada porque desde que lo hago he aprendido a ser mejor, a sentir más, a ver todo con otros ojos, incluso a tener más empatía hacia quienes antes solo hubiese sentido resentimiento. Me ha enseñado el poder del perdón.
Ella me hace crecer y mostrar al mundo el ser que realmente siempre he sido pero que se escondía tras una máscara.
Mi esencia se ha convertido en mi guía.
Me hace ser más consciente de mis emociones y responsable de mis decisiones, me anima a actuar desde el amor y no desde el miedo.
Me hace ver cuanto valgo, lo mucho que tengo para dar y todo lo que merezco.
Hasta me dice lo hermosa que soy y cuanto me ama, cuanto me amo.
Mi ego todavía me habla, es inevitable, forma parte de mí. Pero le enfrento y le digo «ni te molestes; no voy a seguir tu consejo, no intentes convencerme».
Y se calla.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
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El mapa de un tesoro. 24 de Octubre de 2019
Reflexionando nuevamente y esta vez con metáfora incluida 😁
A veces me vengo arriba.
Supongo que es algo que nos pasa a todos.
Siento y vivo situaciones que me emocionan, aprendo sobre cosas apasionantes y me nace compartirlo con otros.
Debe ser parecido a encontrar el mapa de un tesoro.
Es fascinante.
Observas bien todos los detalles y sabes que has encontrado algo grandioso aunque todavía no puedas tocarlo con las manos.
Y entonces te acuerdas de esas personas importantes para ti con las que quieres compartir ese hallazgo.
Te sientes tan feliz...
Sabes cuanto bien les va a hacer ese tesoro, cuanta riqueza les aportará y como cambiarán sus vidas.
Pero tu entusiasmo no es correspondido.
Claro, quien se va a creer que has encontrado un tesoro si eso ni tan siquiera existe.
Eso es algo de ficción, de película, no de "la vida real".
Y te quedas mirando tu mapa sola/o.
Pero da igual, tú sabes que sí es real y solo tienes que ir a por tu tesoro, llenarte los bolsillos y aprovechar esa riqueza para ayudar a los demás.
Y no importa que no quieran saber de dónde sale todo eso.
Tan solo no lo dejes pasar, no lo desperdicies, haz con ello todo cuanto puedas y agradece la infinita fortuna de haberlo encontrado.
Y disfruta inmensamente de tu hallazgo.
No todos encuentran en su vida el mapa del tesoro.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
No me creas, compruébalo. 26 de Septiembre de 2019
Reflexionando una vez más, que ya hacía tiempo de la última 🤔😁
Hace muy poco descubrí la Ley de la Asunción. No sé porqué no había oído antes sobre ella, pero en cuanto escuché como actúa entendí porqué, durante mucho tiempo, la La ley de la Atracción se me quedaba corta, incompleta, como coja, por así decirlo.
La Ley de la Asunción viene a decir, muy básicamente, que si asumes que "eso" que deseas ya es tuyo, le pones la emoción correcta cuando visualizas que ya lo tienes y te desapegas del resultado, es inevitable verlo manifestado en tu vida.
Sería muy largo de explicar aquí y tampoco sé si sabría hacerme entender, pero solo puedo decir que... funciona 👍
Tampoco voy a contar aquí cuales son mis resultados, no lo veo necesario, ya que pueden no parecer grandes logros ni de mucho valor pero doy fe de que funciona.
Tres de tres y vamos a por la cuarta manifestación. En mi casa estamos como alucinando ya que siempre hemos sido bastante escépticos.
Y «no me creas, compruébalo», cómo dice uno de mis referentes.
Pero mi reflexión viene porque me he dado cuenta de que muchas veces tenemos lo que no queremos, lo que no nos gusta, eso que estamos deseando que desaparezca, y no somos conscientes de que, justamente y sin darnos cuenta, lo estamos pidiendo o asumiendo como nuestro al darle enfoque, energía y emoción.
«Aquello en lo que te enfocas se expande» o «Dónde va tu atención va tu energía» son mucho más que frases inspiradoras. Realmente son una llamada de atención para que nos fijemos en qué nos estamos enfocando, en lo que queremos o en lo que no, en el problema o en la solución.
Si no dejamos de pensar en eso que nos hace daño lo estamos perpetuando.
Si seguimos poniendo foco en lo que nos angustia no veremos la solución aunque la tengamos delante.
Mi compañero de vida, hace diez días, estaba preocupado por una «circunstancia a resolver» (nosotros procuramos no usar la palabra «problema» 😁)
Aplicamos lo aprendido y ...
No me voy a extender pero se había fijado diez días para solucionarlo y diez días justos fueron, tal como se esperaba.
Y ya os digo que van tres de tres.
Una gran cosa que tiene esta «técnica» es que es gratis, no cuesta nada. Y es como andar en bicicleta: aprendes como hacerlo, empiezas a practicar... y a disfrutar 😊
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto. 24 de Julio de 2019
Reflexionando otra vez, que es algo que me da por hacer a menudo 😅
Nadie dice que será fácil pero nada que valga la pena lo es.
Esperar que tu vida mejore y sea lo que siempre quisiste, como por arte de magia, no funciona.
Esperar que otros hagan algo para que tu vida mejore, tampoco.
Decidir ir a por ello y hacerlo, marca la diferencia.
Y tal vez no se consiga el resultado esperado (puede ser, no somos infalibles y todas las probabilidades, buenas o no tan buenas, están ahí, sobre la mesa) pero si no se intenta, no se logra.
Si el resultado es el esperado, genial.
Si no, habremos aprendido muchísimo para seguir haciendo y haciendo en la dirección que queremos, y será un paso más en el camino.
Ya lo dijo Henry Ford, "Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, estás en lo cierto".
Si crees que no puedes, no podrás, porque ni siquiera te darás la oportunidad de intentarlo.
Si crees que sí puedes, las opciones de lograrlo se multiplican.
Al final todo depende de la decisión que tomes:
Esperar sentado a que suceda o ir a por ello.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Cada día Soy más Yo. 19 de Julio de 2019
Que me ha dado por reflexionar otra vez, oye 😁
Tengo que reconocer que cuando, hace más o menos un año, comencé el cambio más trascendental de mi vida me sentí sola.
A pesar de que mi compañero de vida se unió a este proceso conmigo desde el minuto uno y que mis hijos fueron y son nuestro gran apoyo incondicional, a veces me sentí ignorada y menospreciada por parte de mi entorno.
En aquellos momentos y durante un tiempo dolió, no lo voy a negar, pero hoy, a pesar de que esas reacciones no han cambiado ya no duele porque he descubierto que formo parte de una comunidad inmensa de gente que buscan crecer, progresar y desarrollarse como las enormes personas que pueden llegar a ser, para mejorarse y ayudar a otros a mejorar.
Imposible sentirme sola ya.
He aprendido a enfocarme en lo que quiero y a tomar decisiones desde ese enfoque, a gestionar mejor mis emociones, a dejar atrás mi estado metal de víctima y hacerme responsable cien por cien de esas decisiones y de los resultados que me traen.
He aprendido que yo le doy el significado que quiero a lo que otros hacen, las frases «Nada tiene significado, excepto el que tú le des» o «Nadie te hace nada; los demás hacen cosas y tú decides si te afectan o no» se han convertido en mantras para mí y me dan mucha, mucha paz.
He descubierto el potencial que todos tenemos (y digo todos, porque es todos, sin excepción, os lo aseguro) para lograr todo cuanto queramos pero que nos empeños en esconder acallando nuestra alma que nos dice que Sí, que se puede.
Y he aprendido a no cuestionar a otros y, aunque a veces mi mente me la juega y caigo en ello otra vez, cada día lo hago muchísimo menos.
A veces me miro en el espejo y no me reconozco. Por fuera soy la misma; por dentro... ya no.
Cada día SOY más YO y menos aquella que solo pretendía encajar.
Y eso sí que da PAZ y con mayúsculas.
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
No puedes ayudar a nadie sin antes ayudarte tú. 4 de Julio de 2019
Me ha dado por reflexionar 🙄
El sábado pasado viví una experiencia que me hizo entender varias cosas, entre ellas porqué las creencias condicionan tanto nuestra vida. Y no tiene nada que ver con las «creencias religiosas», ¿eh? Lo remarco que luego hay quien mal interpreta.
Me refiero a las creencias limitantes, esas que tú te crees a ciegas pero que no te ayudan en absoluto, mayormente por que no suelen ser ciertas.
Llevo tiempo intentando ayudar a una persona muy importante para mi y hace unos días me di cuenta de porqué no lo lograba.
En el curso del sábado hicimos un ejercicio en el que un compañero, a través de preguntas, te ayuda a eliminar una creencia negativa y limitante, y cambiarla por otra positiva y empoderante.
Para fijar esa nueva creencia se utiliza una prueba de alto impacto.
En la prueba anterior, una prueba de confianza, fui incapaz de dejarme caer de espaldas desde lo alto de una mesa sobre mis compañeros, porque mi confianza en mi misma era muy baja (y fijaos que digo «era» porque a lo largo de la tarde las cosas fueron cambiando).
Pero en esta otra prueba fui con tanta determinación y seguridad que no dudé ni un segundo. Y creedme cuando os digo que romper una flecha apoyada en un punto muy delicado de tu cuello, impulsandote con un paso hacia delante cuesta, porque tu cerebro te está diciendo «te va a doler... y mucho» 😅
Y di el paso sin pensarlo dos veces porque pocos minutos antes había entendido que si quiero ayudar a esa persona a sentirse valiosa primero debo creerme que yo también lo soy.
Porque no puedes ayudar a nadie sin antes ayudarte tú.
No puedes tratar de hacer ver a alguien su potencial si tú limitas el tuyo.
No puedes alentar a nadie a ser su mejor versión si antes tú no eres la tuya.
Lo que ha cambiando dentro de mi después de romper esa creencia que me limitaba no lo puedo expresar con palabras, pero da igual. Yo lo siento y sé lo que está ahí ahora.
Y lo más importante: Ahora ya sé lo que tengo que hacer para ayudar a esa persona 😌
(Ahí lo dejo, por si le sirve a alguien 😉)
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Haciendo balance. 24 de Mayo de 2019
Hace ya un año que empecé un proceso de transformación personal que me ha llevado a entender muchas cosas y a ver el mundo y la vida de una manera totalmente distinta.
He leído, estudiado y aprendido sobre crecimiento y desarrollo personal, filosofía, metafísica, espiritualidad y psicológica positiva de la mano de muchos expertos.
Desde Sergio Fernández, hasta Bryan Tracy, pasando por Mario Alonso Puig, Lain García Calvo, Víctor Küppers, Tony Robbins, Napoleón Hill, Genevieve Berhend y varios más, todos ellos con diferentes técnicas de enseñanza pero basadas en los mismos principios y leyes.
Haciendo balance saco varias conclusiones (hay muchas más pero estás son para mí las mas relevantes hasta hoy).
La primera, queramos o no, creamos o no, todos estamos conectados, formamos parte de un TODO y eso es y será siempre así. Por lo tanto, lo que hago a los demás, me lo hago a mi. Da qué pensar, ¿no? 🤔
La segunda es que nuestra vida es el reflejo de nuestro mundo interno. Por eso, si quiero un cambio en mi vida, tengo que empezar por cambiar YO desde mi interior. Es mas sencillo de lo que parece, el primer paso es querer.
La tercera, el inmenso poder de los pensamientos y, por ende, de las palabras. Y no solo de las que le digo a otros, si no de las que me digo a mí. Debo hablarme con respeto y cariño SIEMPRE.
La cuarta, la CLARIDAD al saber qué quiero en la vida me pone en camino a mi propósito. Encuentro ESO que me apasiona, que tanto me gusta hacer, en lo que soy buena, mi don; lo mejoro y lo perfecciono, y lo pongo al servicio de los demás, contribuyendo así a mejorar otras vidas. Esto, inevitablemente (👈 me encanta esta palabra 😁) y por ley de causa y efecto, mejorará mi vida también.
Me queda muchísimo por aprender pero el proceso está siendo realmente enriquecedor y apasionante.
Disculpad el rollo, me nacía compartirlo con vosotros 😊
Gracias, gracias, gracias 😘
✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨✨
Oveja negra descarriada. 6 de Diciembre de 2018
La vida cambia en el preciso instante que tomas una decisión.
Te das cuenta entonces que, pase lo que pase, la decisión es correcta porque todo ocurre con un propósito: aprender y avanzar.
Todo es perfecto tal y como sucede aunque no nos guste el resultado.
De uno mismo depende aprovechar el aprendizaje o quedarse lamentándose por lo que pasó.
Cuando cambias la perspectiva en que ves la vida y el enfoque que le das a tus circunstancias todo cambia a tu alrededor.
Empiezas a ver con otros ojos y cambian hasta los colores que percibes.
Hemos venido al mundo a tener una gran vida, no vale conformarse.
Si no tienes lo que anhelas pero crees que estás haciendo todo lo que puedes, te equivocas.
Puedes hacer mucho más pero hay que cambiar el enfoque.
Cuando tienes claridad empiezas a ver el camino.
Y no importa que con ello te conviertas en una oveja negra descarriada, porque no será fácil pero valdrá la pena 😌✨
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